Foodies on Menorca
1 pierna de cordero de Menorca cortada en trozos grandes
4 cebollas grandes de Menorca
4 patatas medianas
4 dientes de ajo
1 vaso de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra (mejor si es de variedad arbequina menorquina)
Romero y tomillo fresco
Sal marina y pimienta negra recién molida
Un poco de agua o caldo suave (opcional)
Preparar la carne:
Salpimenta bien los trozos de pierna de cordero y colócalos en una fuente de horno. Añade un buen chorro de aceite, los ajos enteros ligeramente aplastados y las hierbas aromáticas.
Hornear el cordero:
Introduce la fuente en el horno precalentado a 180 °C. Hornea durante unos 45 minutos, girando la carne de vez en cuando para que se dore por todos lados. A mitad de cocción, añade el vino blanco y, si lo ves necesario, un poco de agua o caldo para que no se seque demasiado.
Confitar la cebolla:
Pela y corta las cebollas en juliana. En una sartén amplia, pon un poco de aceite y cocínalas a fuego muy lento durante 30-40 minutos, hasta que queden muy tiernas y de color dorado oscuro. Puedes añadir una cucharadita de azúcar si deseas potenciar el efecto caramelizado. Reserva.
Freír las patatas:
Pela las patatas y córtalas en bastones o en rodajas gruesas, según prefieras. Fríelas en abundante aceite hasta que estén doradas y crujientes. Sazona al final.
Montaje del plato:
Cuando el cordero esté bien dorado y tierno, sácalo del horno. Sírvelo con una buena cucharada de cebolla confitada por encima y acompaña con las patatas fritas al lado.
Puedes terminar con un poco del jugo de asado reducido y colado.