Foodies on Menorca
Germán Muñoz Palacios, gerente de Llucasaldent Gran, celebra el premio gastronómico al Mejor Restaurante de Hotel otorgado por Foodies on Menorca como un reconocimiento al trabajo de un equipo que apuesta por la creatividad, la proximidad y la calma. El proyecto, nacido en plena pandemia, ha consolidado una propuesta gastronómica que sorprende por su equilibrio entre técnica, producto local y experiencia sensorial. Hablamos con él sobre el valor del premio, la trayectoria del restaurante y los planes de futuro.
¿Cómo fue recibir el premio?
Nos llamaron desde Setmanaris i Revistes SL para comunicarnos que nos habían concedido el premio, y desde el primer momento nos sentimos muy agradecidos. Siempre hace ilusión recibir un reconocimiento, aunque la mejor recompensa para nosotros es tener un cliente satisfecho que regresa. A partir de ahí, todo lo que venga es fantástico, como este premio, que además reconoce el trabajo de todo el equipo.
La competencia en el sector es alta. ¿Cómo se puede destacar?
Sí, hay mucha y muy buena competencia, además con una relación muy sana entre todos. Nuestra propuesta es muy creativa y diferente, con sabores que sorprenden y que no es fácil encontrar. Además, el entorno es muy especial: Llucasaldent Gran, frente al mar, con la puesta de sol y una terraza rodeada de moreras. Todo el conjunto hace que la experiencia se multiplique.
¿Cómo ha sido la trayectoria del proyecto?
Empezamos en plena pandemia, en 2020, con Ángel como cocinero. Ese primer año solo ofrecíamos servicio de habitaciones. En 2021 se incorporó Paco González, procedente de la Escuela de Cocina de Sevilla, una de las mejores de España. Llegó con una propuesta muy diferente, y el reto era ver cómo respondía el cliente a esta singularidad, dentro de la línea que queríamos mantener. Desde el primer año funcionó muy bien, lo que nos ha permitido ampliar la cocina, el equipo, la propuesta y la carta. El crecimiento ha sido muy positivo, tanto en personal como en clientes.
¿Cómo describirías la propuesta gastronómica?
Es una cocina muy creativa, elaborada con productos de aquí, que permite identificar y saborear cada ingrediente. Utilizamos técnicas y presentaciones que hacen los platos muy atractivos. De hecho, los nombres de los platos suelen ser sencillos, pero cuando llegan a la mesa sorprenden tanto por la técnica como por el resultado final.
¿Cuál es vuestro plato estrella?
Las croquetas de lomo con col nunca fallan, son una auténtica bomba. También destacaría una coca de pera con papadum, pesto, queso Mahón y pera osmotizada, que sorprende por su elaboración y su frescura.
Entre los segundos platos, destacaría el cochinillo, cocinado a baja temperatura y sin deshuesar, y también el “katsugallo” frito, con un tartar y un suquet de cigalas, que gusta mucho.
En cuanto a los postres, triunfa la fusión de carajillo con tiramisú, una combinación de dos técnicas, y el postre de limón, una mousse con forma de fruta que sorprende a los comensales.
Menorca vive una ola de calidad gastronómica. ¿Aportáis vuestro grano de arena?
Sí, sin duda. Es positivo ver cómo coincidimos en nivel tanto restauradores como clientes. Estoy convencido de que en algún momento llegará una estrella Michelin a Menorca. Esto nos hace sentir especialmente orgullosos, pero tenemos claro que lo primero es el destino: la isla. Menorca sigue siendo especial, y hacerla especial es tarea de todos.
¿Cuáles son las perspectivas de futuro?
Queremos crecer en calidad y en capacidad de sorprender. Ofrecemos servicios reducidos, de entre 40 y 50 comensales, que podemos abastecer con el huerto propio de la finca. Producimos nuestro propio aceite, elaboramos alcaparras y, próximamente, produciremos un vino propio en colaboración con el Hort de Sant Patrici.
Es una propuesta muy menorquina, que queremos hacer crecer en calidad y no en cantidad. Nos gusta este concepto de hotel tranquilo y queremos mantenerlo. Pero sí queremos incrementar la sorpresa, la experiencia que haga que el cliente diga: «Vale la pena venir a Llucasaldent Gran».
¿Por qué Llucasaldent Gran es el mejor restaurante de hotel?
En el marco íntimo de Llucasaldent Gran, el exclusivo agroturismo rodeado de viñedos y olivares, destaca su restaurante, donde la gastronomía es expresión de un firme compromiso con la tierra y el Mediterráneo.
El chef Paco González traduce esta filosofía en una propuesta basada en producto local, ecológico y de temporada, incluyendo la producción propia de su huerto.
Su cocina, que busca la sencillez dentro de la complejidad, sintetiza estudio y trabajo continuo para mostrar la esencia menorquina con sensibilidad y creatividad. La velada se convierte en un ritual de descubrimiento pausado, con una puesta en escena elegante y un servicio cuidado, donde cada ingrediente adquiere voz propia.
Foodies on Menorca
Foodies on Menorca
Foodies on Menorca
Foodies on Menorca