Sa Cudia, la segunda vida del campo

BODEGAS DE MENORCA – MAÓ

Sa Cudia, la segunda vida del campo

Miriam Triay / Fotos Sa Cudia - Cuando los hermanos Martínez Jover perdieron a su abuelo, tuvieron algo muy claro: su finca no quedaría abandonada. Aunque ninguno de ellos hubiera trabajado antes el campo y su pasión se encontrara en otras profesiones, como la odontología —en el caso de Andrés Martínez, con quien hemos hablado—, la finca donde su abuelo había pasado toda una vida debía seguir en pie. ¿Cómo? No lo sabían, pero lo tenían muy claro.

Sa Cudia, la segunda vida del campo

“Cuando la finca pasó a manos de nuestra madre, Ana Maria Jover, quisimos seguir trabajando el campo menorquín y darle una segunda vida. Así, lo primero que hicimos fue retirar los animales del lugar, porque no podíamos hacernos cargo. Y cuando vimos que la tierra se deterioraba a un ritmo muy rápido, decidimos que debíamos hacer algo que no requiriera tanta atención y que fuera diferente de lo que se hacía habitualmente. Así llegamos a la conclusión de que debíamos apostar por un cultivo mediterráneo, que nos ofrecía tres opciones: olivos, viñedo y plantas aromáticas. Y nos decantamos por la segunda”.

Así, ingenieros, médicos, economistas… tomaron las riendas de la finca Sa Cudia y comenzaron a plantar viña. Pero por el camino, como ocurre en muchos proyectos innovadores y emprendedores, se encontraron con algunos obstáculos. El primero y más importante fue la necesidad de disponer de derechos de plantación de viñedo. Y en Menorca, hasta ese momento, nadie los había solicitado ni adquirido. “Fuimos de las primeras explotaciones en conseguir estos derechos, después de mucho trabajo, ya que fue un proceso costoso. De hecho, en cuanto al vino blanco, también fuimos la primera finca en dedicarse a ello”. En este sentido, la apuesta por un único varietal, la malvasía, les permitió destacar y seguir haciéndolo aún hoy.

“Quisimos dedicarnos a un solo varietal. En esa decisión residía nuestra originalidad. Elegimos la malvasía porque se adapta muy bien a las duras condiciones del Mediterráneo. Teniendo en cuenta que nuestra finca está muy expuesta a la tramontana y a la climatología adversa del mar, nos dimos cuenta de que era la opción más idónea”. Al ser la variedad que mejor funcionaba en sus tierras, parecía la decisión más lógica. Aun así, presenta dificultades que tuvieron que aceptar: “es una planta muy caprichosa y poco regular, es una viña que produce poco vino”.

Sin embargo, los hermanos Martínez no se dedican profesionalmente al mundo del vino; sus profesiones son otras, como ya hemos dicho. Por ello, la espera, la lentitud y los rendimientos reducidos eran condiciones que podían asumir. Los viñedos de la finca Sa Cudia ofrecen así una cosecha muy limitada, cuidada y seleccionada a mano para elaborar vinos blancos singulares.

Además, los hermanos no han querido convertir su finca en un espacio turístico. No ofrecen visitas ni ningún tipo de actividad hostelera o de restauración. “Es exclusivamente una explotación para mantener el campo en buenas condiciones. Y por ese motivo, el retorno de la inversión es bastante complicado, pero vale la pena para seguir con esta pasión y dar continuidad a la finca del abuelo”.

Sa Cudia, la segunda vida del campo

En cuanto a los vinos, su principal elaboración son los blancos de malvasía, “un monocultivo específico y seleccionado por nosotros”. El vino estrella de esta bodega es, por tanto, el Sa Cudia. Como particularidad, desde hace dos años se encuentra en el mercado una elaboración a partir de una selección de coupages de distintas añadas, en la que “tenemos malvasía que ha pasado por un proceso natural de envejecimiento, y que está siendo muy reconocida por los gourmets como vino de postre”.

Su aspiración desde el principio era diferenciarse, ser originales y que el vino tuviera posibilidades de salir al exterior gracias a su singularidad. Con esta nueva botella, parece que podrían lograrlo. “Nuestra malvasía oxidativa o seca no tiene azúcar y es espectacularmente llamativa, porque cuando la pruebas notas un sabor dulce. Parece un caramelo, pero no lleva azúcar. Recuerda a un vino de Jerez. Y nuestra intención es que viaje más allá de la isla y consiga un reconocimiento más amplio”.

BODEGA VIÑA SA CUDIA
Carretera d’Es Grau, km 8
07701 Maó
fincasacudia@gmail.com

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