Foodies on Menorca
Bep Al·lès/Ciutadella - En Menorca llamamos “macarronada” al plato de macarrones al horno con carne, sofrito y queso gratinado. Es otro de esos platos de cocina sencilla y, al mismo tiempo, económica, que se están perdiendo debido a la globalización y a esas modas foráneas que poco a poco van devorando la cocina local.
En el caso de la macarronada, su “depredador” son los macarrones con tomate. No quiero decir que sean un mal plato si la salsa de tomate es casera, elaborada lentamente con tomate, cebolla, pimiento verde y ajo natural, en lugar de utilizar esas salsas de tomate preparadas, industriales, cargadas de colorantes, conservantes y quién sabe cuántos ingredientes más, junto con queso rallado industrial para rematar el plato. Debemos tener en cuenta que es una comida que damos a nuestros hijos y que, en muchos casos, está llena de azúcares, grasas saturadas y productos poco saludables.
Recuerdo que los macarrones al horno con carne formaban parte de los almuerzos al menos una vez por semana. La carne picada de cerdo y ternera se compraba en la carnicería, donde el carnicero la picaba delante de nosotros y preguntaba si debía pasarla una o dos veces por la máquina. Los tomates, las cebollas y los ajos se compraban en pequeñas tiendas, y el gratinado se hacía con queso de Menorca rallado. También recuerdo que se batía uno o dos huevos y se colocaban sobre el queso para que se formara una costra más consistente.
La macarronada, o los macarrones a la menorquina, es un plato antiguo. Los viejos recetarios hablan de los macarrones con gravy, anglicismo utilizado para designar la sustancia procedente de los asados, lo que quedaba en la bandeja después de cocinar al horno un capón, un lechón o una pieza de carne. Se cocían los macarrones —hay que recordar que antiguamente en Menorca existía el oficio de fideuero— y se mezclaban con esta salsa o jugo de carne y un sofrito.
Otra receta de la época británica consistía en cocinar los macarrones dentro de un queso de bola o de una hogaza de queso. Se vaciaba parcialmente, se rallaba el queso y en su interior se introducían los macarrones bien calientes con un poco de sofrito en algunas ocasiones. Después se mezclaban con el queso rallado y se servían en la mesa. Hoy algunos restaurantes italianos lo hacen dentro de ruedas de parmesano, pero no es ninguna novedad, como podría parecer, ya que en Menorca ya consumíamos este plato de pasta en el siglo XVIII.
Además de la macarronada de carne, también se prepara con pescado, con carne de cerdo y sobrasada de Menorca, y resulta igualmente deliciosa una versión con setas de cardo o níscalos y carne picada de cerdo.
Quizá haya llegado el momento de ir al mercado, comprar un poco de carne picada mixta y algunas verduras, y preparar en casa, con el delantal puesto, una buena fuente de macarrones al horno utilizando macarrones integrales. Seguro que a los más pequeños de la casa les encantará y será una forma más saludable de comer pasta.
Foodies on Menorca
Foodies on Menorca
Foodies on Menorca
Leer más