Gelmarfred, distribuyendo variedad en casa

Gelmarfred, distribuyendo variedad en casa

El matrimonio formado por Jaume Gelabert Marquès y Mari Carmen Díaz es el alma de Gelmarfred, una de las empresas distribuidoras de referencia en Menorca. Un proyecto empresarial que nació hace más de dos décadas a partir de la inquietud personal y profesional de sus fundadores y que, con trabajo constante, visión estratégica y una clara vocación de servicio, se ha consolidado como un actor clave en el abastecimiento del sector gastronómico de la isla.

Desde Foodies on Menorca repasamos el origen de este proyecto, su evolución a lo largo de los años y los retos que marcarán su futuro más inmediato.

Un techo invisible

Gelmarfred, distribuyendo variedad en casa

La trayectoria de Jaume Gelabert en el sector de la distribución comenzó de forma temprana. Con apenas 18 años se incorporó a Cárnicas Mallorquinas —popularmente conocida como Carma—, una empresa cárnica con delegación en Menorca que durante años fue un referente en el sector. Su progresión fue rápida: de empleado de almacén pasó a encargado, posteriormente a comercial y, finalmente, a delegado de la empresa en la isla.

“Fue un proceso escalonado, pero muy intenso”, recuerda Gelabert. “Con treinta años ya había alcanzado el techo de la empresa. Me encontraba en un punto en el que tenía que decidir si conformarme o dar un paso más”. Las opciones eran claras: trasladarse a otra delegación en la Península o emprender su propio camino empresarial.

La oportunidad llegó en 2002, cuando Joan Rotger, propietario de Congelados Rotger y uno de los clientes históricos de Carma, planteó su jubilación sin relevo familiar. La propuesta fue directa: traspasar la empresa, tanto la parte de distribución como las dos tiendas situadas en Ferreries y Alaior. Tras meditarlo a fondo, Jaume Gelabert y Mari Carmen Díaz decidieron asumir el reto y convertirse en socios al 50%.

El nacimiento del proyecto

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Aunque la adquisición se produjo en 2002, fue en 2004 cuando se sentaron las bases de lo que acabaría siendo Gelmarfred. Congelados Rotger era una empresa pequeña, con una cartera reducida de clientes, aunque de gran volumen. El primer desafío fue redefinir el modelo de crecimiento.

Uno de los momentos clave fue la reacción del mercado ante la salida de Gelabert de Carma. Muchos de los clientes con los que había trabajado durante años decidieron seguir confiando en él. “En apenas un mes dimos de alta a más de ochenta clientes nuevos”, explica. A partir de ahí, el crecimiento fue sostenido y progresivo.

La empresa comenzó operando desde una única nave, pero la expansión obligó pronto a buscar más espacio. Actualmente, Gelmarfred trabaja en colaboración con Mascaró Morera, que les proporciona dos cámaras frigoríficas, además de contar con instalaciones en la Península para el estocaje y custodia de palés. Un modelo logístico que seguirá ampliándose en los próximos años.

Consolidación y alianzas estratégicas

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Con el paso del tiempo, Gelmarfred ha evolucionado de empresa familiar a una de las principales distribuidoras de Menorca. Un crecimiento basado en la constancia y en la profesionalización del negocio. Uno de los hitos más relevantes fue su incorporación a ANEDILCO, uno de los principales grupos de compra del país, integrado por alrededor de sesenta distribuidores.

En 2024, Gelmarfred dio un paso más al convertirse en socio del grupo, reforzando así su posicionamiento dentro del sector a nivel nacional. Pese a ello, la empresa mantiene su foco en Menorca. “Nuestro objetivo ahora mismo es seguir creciendo en la isla, mejorar lo que ya tenemos y consolidar nuestro servicio”, señala Gelabert. La expansión fuera de Menorca no se descarta, pero se plantea como un proyecto a largo plazo.

Distribuyendo variedad en casa

Gelmarfred, distribuyendo variedad en casa

El nombre de la empresa encierra una fuerte carga simbólica. “Gelmar” era el nombre que el padre de Jaume quiso poner a una embarcación familiar cuando él era niño, una combinación de los apellidos Gelabert y Marquès. A ese recuerdo se añadió el concepto “fred”, en alusión a los productos congelados, dando lugar a Gelmarfred. Un nombre que también evoca el mar, el origen de gran parte del producto que distribuyen.

No fue hasta 2020 cuando la marca dio un giro definitivo con una renovación integral de su imagen corporativa. “Las empresas tienen que demostrar que están vivas, que evolucionan y se adaptan”, afirma Gelabert. La nueva identidad visual supuso una modernización sin renunciar a la esencia construida durante dos décadas.

Un servicio integral y cercano

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Uno de los rasgos diferenciales de Gelmarfred es su apuesta por el abastecimiento integral. Frente a modelos especializados en un solo tipo de producto, la empresa ofrece un amplio catálogo que incluye carnes, mariscos, pescados, verduras, precocinados y patatas, entre otros. Firmas de reconocido prestigio como Bonduelle, McCain, Choví o Audens confían en Gelmarfred como distribuidor en Menorca.

A esta diversidad se suma una atención personalizada. La empresa opera de lunes a sábado y cubre toda la isla, ofreciendo flexibilidad y rapidez en la entrega. “Queremos transmitir tranquilidad al cliente. Si necesita un producto con urgencia, estamos ahí para responder”, subraya Gelabert.

Crecimiento constante y nuevos retos

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Desde 2017, Gelmarfred organiza anualmente una feria profesional que reúne a proveedores y clientes en un mismo espacio, actualmente el Hotel Artiem Audax. Un punto de encuentro para presentar novedades, realizar demostraciones y fortalecer relaciones comerciales dentro del sector.

De cara al futuro inmediato, la empresa trabaja en varios frentes estratégicos. Uno de ellos es la incorporación de pescado fresco a su oferta, con una primera fase basada en producto del puerto de Maó y de Barcelona, y con la vista puesta en el producto local de kilómetro cero.

Otro proyecto clave es la ampliación de las instalaciones, con la adquisición de un local anexo destinado a oficinas y a aumentar la capacidad de almacenamiento frigorífico. En este mismo espacio se prevé la creación de un área gastronómica equipada para presentaciones y demostraciones culinarias.

La flota logística también crece: este año se ha incorporado un nuevo camión, alcanzando los ocho vehículos, lo que refuerza la capacidad operativa y la fiabilidad del servicio.

Por último, la digitalización ocupa un lugar central en la estrategia de Gelmarfred. La empresa trabaja en el desarrollo de una nueva web y una aplicación móvil que facilitarán la gestión de pedidos tanto para clientes profesionales como particulares, mejorando la eficiencia y la experiencia de usuario.

Con más de veinte años de trayectoria, Gelmarfred afronta el futuro con la misma filosofía que marcó sus inicios: crecer de forma sostenible, adaptarse a los cambios del sector y seguir distribuyendo calidad y variedad, siempre desde Menorca y para Menorca.

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