Bodegas Menorquinas, Ferrer de Muntpalau, el origen de la viticultura moderna

BODEGAS DE MENORCA – ES MERCADAL

Bodegas Menorquinas, Ferrer de Muntpalau, el origen de la viticultura moderna

Itziar Lecea / Fotos Ferrer de Muntpalau - Corría el año 1985 y, en Menorca, no se comercializaba entonces vino producido en nuestra tierra. Sin embargo, impulsado por la pasión y el deseo de arraigarse a la tierra, Crispín Mariano, miembro de la familia del conocido restaurante Ca n’Aguedet, en Es Mercadal, se fija en las cepas que tenían en uno de los huertos propiedad de la familia. Y es esa semilla la que lo lleva a producir, pocos años más tarde, la primera botella de Ferrer de Muntpalau.

El nombre de Ferrer de Muntpalau forma parte de la propia idiosincrasia del vino. El entorno, la geografía, el lugar, fueron la reivindicación para recordar la figura de este caballero, originario de Costa Nova, que vivió durante el siglo XIV, tal como explica Crispín Mariano. Cuenta que este caballero “fue el guardián de la costa norte de Menorca, según pudimos comprobar en el manuscrito que se conserva en el archivo de la Corona de Mallorca. Y fue este vínculo con la tierra y la historia lo que hizo que fuera el protagonista, en nombre, de nuestro vino”, comenta.

Cabe decir, sin embargo, que aunque hoy en día Ferrer de Muntpalau es mucho más conocido, y se embotelló por primera vez en 1989, el primer vino que surgió en Es Mercadal fue el Vi d’en Bennàssar, en 1985, con una etiqueta del pintor Torrent, iniciando así una tradición de Bodegas Menorquinas que asocia a cada vino un artista menorquín.

“En aquel momento, el Vi d’en Bennàssar salió como vino de mesa, que debía asociarse a una plantación, como fueron las cepas que ya teníamos en la finca”, comenta Crispín Mariano. Más tarde llegaría el Ferrer de Muntpalau, pese a que la plantación se fue ampliando poco a poco y sin la ambición de hacer una gran producción. “Nos hemos centrado en hacer las cosas de una manera en la que la cantidad no ha sido una prioridad, sino que nos movemos por parámetros culturales, ecológicos y de protección de la tradición. Obviamente, hemos ido creciendo en hectáreas, pero lo que nos mueve es esa preservación. Además, hay que tener en cuenta que fuimos los primeros en hacer una botella de vino en Menorca que quedó registrada en el Registro Vitivinícola Balear, iniciando un camino superior al vino de mesa. Fue en el año 1999 cuando, gracias al Govern Balear y a nuestra implicación, pudo surgir la marca Vi de la Terra Illa de Menorca.”

Bodegas Menorquinas, Ferrer de Muntpalau, el origen de la viticultura moderna

El vino de Crispín Mariano no solo bebe de la historia y la tradición de la zona de Es Mercadal, sino que también las crea. Fue el caso de la serie de vinos de Sant Joan, para los cuales realizó injertos de cepas del huerto de Sant Joan de Missa, en Ciutadella, con las cepas que tenía plantadas en su finca. Todo ello, rindiendo homenaje a un episodio de la vida del caballero Ferrer de Muntpalau.

Así, la cultura también está muy presente en los vinos de Mariano. Cada una de las series de vinos cuenta con imágenes y pinturas de artistas menorquines o con imágenes históricas, como las que realizó con las monedas medievales del Reino de Mallorca.

Actualmente, comercializa el ya conocido Ferrer de Muntpalau y un vino de fusión, como él lo denomina, más orientado al verano, jugando con las variedades Merlot, Moscatel, Malvasía y Cabernet Sauvignon.

Bodegas Menorquinas, Ferrer de Muntpalau, el origen de la viticultura moderna

BODEGAS MENORQUINAS
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07740 Es Mercadal
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