Adolf Sintes: «Hay un gran potencial de producción de aceite en Menorca»

Adolf Sintes: «Hay un gran potencial de producción de aceite en Menorca»

Adolf Sintes, investigador y apasionado del aceite, es el autor del único libro publicado sobre este tema en Menorca. Trulls i tafones. La producció d’oli a Menorca es una obra que, con una mirada histórica, repasa todos los indicios de producción de aceite en la isla. Con él hacemos este recorrido en el tiempo para conocer el origen de las actuales almazaras.

¿Desde cuándo se produce aceite en Menorca?
La primera almazara de la que tenemos constancia histórica se encuentra bajo el Ayuntamiento de Alaior. Aún se conserva una reproducción del antiguo trullo, que parece datar de alrededor del siglo II a. C., coincidiendo con el inicio de la conquista romana de Menorca. Hay que tener en cuenta que estábamos en medio de la ruta del aceite, desde la Bética hacia Roma. Tenemos testimonios de ello en los barcos hundidos en nuestras costas cargados de ánforas de aceite. Pero el primer aceite producido en la isla del que tenemos constancia documental es el que se elaboraba en Alaior.

¿Se ha producido aceite siempre en la isla?
Ha tenido sus etapas. Durante la época árabe se producía aceite en Torre d’en Galmés y en Rafalet, donde se encuentra la Cova de s’Oli. Con la conquista catalano-aragonesa hubo un periodo de fuerte retroceso, debido a la imposición de un diezmo muy elevado, lo que provocó la pérdida de interés y una baja producción. Desde entonces se produjo aceite casi de forma continuada hasta los años treinta del siglo XX.

No tenemos mucha literatura escrita sobre el aceite, pero sí numerosos vestigios que demuestran que se ha producido durante siglos en Menorca. Entre otros testimonios, está Die Balearen, donde el Archiduque explica que la zona donde más aceite se producía era Alcaufar. Allí aún quedan restos de la almazara, en el lugar de Alcaufar de Sa Cala, donde vivió de niño mi suegro, Pere Pons Carreras.

Fue él quien me reveló que en Menorca se hacía aceite. Como decía antes, hacia los años treinta del siglo XX, tanto en Ciutadella, en Torre Saura, como en Alcaufar, se dejó de producir aceite. Antes de la guerra, hacia 1931 o 1932, murió el propietario, el señor Mercadal, y se arrancaron los olivos. Durante la guerra, ya fuera para obtener leña o para otros usos, también se eliminaron los de Ciutadella. Así, Menorca pasó unos setenta años sin producir aceite.

Un periodo largo que no se ha recuperado hasta hace poco.
Fue alrededor del año 2000 cuando Biel Barceló instaló la primera almazara para retomar la producción. Ya se habían plantado olivos, como los de Pont Modorro. Poco a poco se fueron plantando en otros lugares. La almazara de Biel Barceló se instaló en Son Àngel, donde se conserva una muela troncocónica de una almazara antigua, lo que indica que allí ya se producía aceite en el pasado. Esta recuperación fue, especialmente al principio, más una afición que una apuesta por recuperar un sector productivo. Por ello, se han creado almazaras y se han plantado olivos en lugares como agroturismos, como actividad complementaria o para desarrollar una actividad agraria dentro del negocio hotelero. Pero también hay personas que han plantado sin tener hotel.

El aceite es hoy un producto en expansión, pero ¿cómo era la producción antes de la interrupción?
El Archiduque aportó un dato muy importante, que además ha sido clave para obtener la Indicación Geográfica Protegida —concedida a principios de este año—. Afirma que en Menorca se producía un aceite de tanta calidad como el de Mallorca, o incluso mejor. Tenemos datos de unas 1.500 olivas antes de la gran interrupción. Hoy las superamos ampliamente. Aun así, hay que tener en cuenta que Menorca siempre ha sido más ganadera que agrícola, y era necesario importar aceite, ya que la producción local no era suficiente. Un ejemplo claro es que importábamos aceite de Mallorca y exportábamos ganado para carne.

¿Y cómo es la producción actual?
Es difícil concretarlo. El año pasado, por ejemplo, fue muy malo. La producción de aceite es muy volátil y depende de muchos factores, como la temperatura. Lo que sí tenemos contabilizadas son las almazaras, que actualmente son seis. En cuanto a productores, hay alrededor de cincuenta, entre grandes y pequeños.

¿Tiene futuro el sector del aceite?
Hay un gran potencial de producción de aceite en Menorca. Es una buena manera de diversificar la economía y la producción agraria. El queso es el producto estrella, pero cada vez se tienen en cuenta más elementos. No podemos depender de un solo producto.

¿Hacia dónde debería dirigirse el sector, teniendo en cuenta el precio?
Aunque cada vez se plantan más olivos, debemos ser realistas con la cantidad de tierra disponible en Menorca. Es absurdo competir en precio con otros aceites. Pero si logramos un sector fuerte basado en producciones pequeñas y muy cuidadas, con el sello de la IGP —que además exige certificación ecológica—, podemos obtener un producto excelente. El siguiente paso es recuperar las variedades locales, que producen un aceite de gran calidad y sabor.

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