Foodies on Menorca
Itziar Lecea/Ciutadella - Hace veinticinco años que Miquel Bosch y su esposa Coloma comenzaron su camino en Torretrencadeta, una finca que con el tiempo se ha convertido en un referente en la recuperación de prácticas tradicionales y en la innovación dentro del sector primario menorquín. Desde la recuperación del queso de mezcla de leche de vaca y oveja hasta la apuesta por la raza autóctona menorquina, su proyecto ha combinado tradición, resistencia y visión de futuro. Este año, este esfuerzo ha sido reconocido con el Premio El Iris 2025 al Producto Local. En un momento también de relevo generacional, con su hija Maria Àngels incorporada al proyecto, Bosch hace balance de una trayectoria marcada por el trabajo constante, la pasión por el producto y la voluntad de preservar un patrimonio que va más allá de la producción.
¿Cómo recibisteis el Premio El Iris? ¿Fue una sorpresa?
Sí, fue una sorpresa. No te lo esperas, y cualquier reconocimiento que recibes siempre es bienvenido. Te hace sentir muy agradecido, porque al final nosotros hemos trabajado sin esperar nada a cambio. Es de esas cosas que llegan y te dejan un poco descolocado, pero en el buen sentido. Y quizá ocurre porque hacemos las cosas sin pensar en premios, simplemente porque es lo que creemos que debemos hacer.
Llega también en un momento de cambio dentro del proyecto, con el relevo generacional.
Así lo entendimos. Hay un trabajo hecho de muchos años atrás, y ahora ha llegado el momento de dar paso a los jóvenes. Nosotros aún estamos y ayudamos, pero ya empezamos a dejarlo en sus manos. En este caso, que sea nuestra hija Maria Àngels quien tome el relevo es algo muy positivo. Es ley de vida, y también es necesario para que los proyectos continúen.
¿Cómo empezó todo el proyecto en Torretrencadeta?
Este año hace veinticinco años que llegamos a Torretrencadeta. El proyecto del queso vino un poco más tarde, pero todo está relacionado. Hacia 2011 empezamos a ordeñar ovejas, y a partir de ahí se puso en marcha todo. La idea era recuperar el queso mezclado de vaca y oveja, que en Menorca se había perdido completamente. Antes se había hecho, pero en aquel momento ya no existía. Y decidimos apostar por ello y también por crear nuestra propia marca. Poco a poco fuimos avanzando, probando, equivocándonos y volviendo a empezar.
También fuisteis pioneros en el queso de oveja en Menorca.
Sí, también fue una apuesta importante. Yo investigué y no encontré antecedentes de queso hecho solo con leche de oveja en Menorca. Aquí siempre se habían mezclado las leches: de vaca, oveja e incluso cabra. Pero hacer queso exclusivamente de oveja no era habitual. Así que empezamos con esa idea y después sí que ha habido alguien más que se ha sumado, pero en aquel momento prácticamente no existía.
Además del producto, también hay un importante trabajo de recuperación de la raza autóctona.
Sí, es una parte muy importante del proyecto. Hemos sido finca colaboradora en la investigación de razas autóctonas a nivel balear. Hemos trabajado con el proyecto de razas autóctonas al 100%, y esto implica mucho trabajo, pero también mucha satisfacción. Se han podido generar datos que antes no existían y que son clave para conocer y preservar estas razas. Era una de nuestras ideas desde el principio, y creo que hemos hecho un buen trabajo en este sentido.
¿Creéis que vuestro proyecto ha ayudado a despertar interés por este tipo de queso?
Sí, yo creo que sí. Cuando empezamos no había, y ahora hay más gente que lo conoce y quiere probarlo. También es verdad que muchos agricultores han tenido que hacer el mismo camino que nosotros: dejar de vender leche y empezar a transformar el producto. No porque quisieran, sino porque no quedaba otra opción. El precio de la leche no acompaña, y eso te obliga a buscar alternativas para poder vivir. Pero no es solo una cuestión económica, también hay una filosofía detrás. Una cosa es hacer queso porque lo necesitas, y otra hacerlo con ilusión, con ganas y con criterio. Nosotros siempre hemos intentado mejorar, superarnos a nosotros mismos y hacer un producto con una calidad constante. No se trata de competir con los demás, sino de hacer las cosas bien y que el producto hable por sí mismo.
Esto también se refleja en la manera de trabajar.
Sí, intentamos mantener la forma tradicional de hacer queso, como lo hacían nuestros padres y abuelos. Nos hemos tenido que adaptar a las normativas actuales, evidentemente, pero la esencia es la misma. Esta manera de hacer es lo que nos diferencia y lo que da identidad a nuestro producto.
¿Cómo ha sido el proceso de relevo con vuestra hija Maria Àngels?
Ha sido muy positivo. Ella ha querido continuar el proyecto y lo ha asumido con muchas ganas. Desde enero ya está plenamente implicada y ha aportado cosas nuevas. Ahora ya tenemos ocho variedades de queso, y esto también es fruto de su iniciativa. También aporta una visión más actual. Tiene conocimientos que nosotros no tenemos, sobre todo en temas de comunicación y visibilidad. Hoy en día es muy importante saber moverse en las redes y dar a conocer el producto, y ella lo hace muy bien. También ha acudido a ferias y ha abierto nuevos canales, lo cual es muy importante para crecer.
El hecho de que sea vuestra hija quien continúe el proyecto tiene un valor especial.
Para nosotros ha sido una gran satisfacción. Después de tantos años de trabajo, ver que el proyecto continúa dentro de la familia es algo muy grande. Y también es un paso valiente por su parte, porque no es un trabajo fácil. Al principio ella tampoco lo tenía claro, tenía su trabajo y su estabilidad. Pero al final decidió dar el paso porque creía en el proyecto y porque quería dar continuidad a todo lo que habíamos hecho. Y la verdad es que estamos muy contentos de que lo haya hecho.
¿Qué balance hacéis de todos estos años?
Ha sido un camino largo, con momentos buenos y malos, pero estamos satisfechos. Hemos creado un proyecto con identidad, hemos recuperado cosas que se habían perdido y hemos aportado nuestro granito de arena al sector. Y este premio, al final, es también un reconocimiento a todo ello. Un premio compartido en familia, aunque no estuviéramos todos el día de la entrega. Cuando no esperas nada a cambio, estas cosas son aún más especiales
Foodies on Menorca
Leer más
Foodies on Menorca
Foodies on Menorca