Excelente maridaje de Witty Wines en el 4 Cadires Gastroteca de Ciutadella

Excelente maridaje de Witty Wines en el 4 Cadires Gastroteca de Ciutadella

El 4 Cadires Gastroteca de Ciutadella, dirigido por Tóbal Caules y su esposa Marga Orfila, acogió recientemente una cena de maridaje que cautivó todos los sentidos de los asistentes. La velada, conducida por Albert Franch padre e hijo, representantes de la joven y carismática marca Witty Wines, fue una celebración del vino, la gastronomía y la buena compañía. Una experiencia que confirmó el lema de la casa: el placer está en los detalles.

Un encuentro entre la esencia menorquina y la filosofía Witty

Desde el primer momento, el evento respiró autenticidad, calidez y pasión por el vino. Los Franch presentaron su proyecto, Witty Wines, nacido con la voluntad de “celebrar los pequeños placeres y la conexión entre las personas”. Inspirados en las Islas Baleares, sus vinos reflejan una energía mediterránea viva, fresca y natural, con etiquetas llenas de color y espíritu alegre.

Tal como explicaron a los asistentes, cada botella de Witty es fruto de una estrecha colaboración con viticultores y enólogos locales, con el objetivo de crear vinos honestos, vibrantes y fáciles de amar, pero sin renunciar a la calidad. “El vino es mucho más que una bebida —remarcaron—; es una experiencia compartida, una celebración de la vida y de la buena gente que nos rodea”.

Un menú pensado para sorprender y emocionar

Tóbal Caules, reconocido también por su conocimiento del mundo del vino y la gastronomía, junto con su esposa Marga, elaboraron un menú degustación con cuatro platos y un postre, cada uno maridado con una referencia diferente de Witty Wines. La experiencia se completó con un ambiente cercano, explicaciones detalladas y una gran armonía entre los platos elegidos y los vinos propuestos por los Franch.

  1. Tiradito de sardina ahumada con crema de parmesano y higos confitados
    La cena comenzó con una propuesta sorprendente: la potencia marina de la sardina ahumada combinada con la dulzura del higo y la untuosidad del parmesano. El plato se maridó con “La descarada eco”, un blanco de la D.O. Penedès, elaborado con Gewurztraminer, Muscat y Sauvignon Blanc. El resultado fue un inicio fresco y aromático, donde las notas florales y exóticas del vino limpiaban el paladar y realzaban el contraste entre lo ahumado y lo dulce.

  2. Raviolone de rabo de toro con parmentier de patata y pesto de tomate
    El segundo plato llevó la degustación a un terreno más terroso e intenso. La textura melosa del guiso de rabo de toro y la cremosidad de la patata encontraban su equilibrio con el “I tant tinto”, un vino de la D.O. Montsant elaborado con Garnacha. Con taninos suaves y un punto de mineralidad, aportó profundidad sin dominar el plato, confirmando su versatilidad y elegancia.

  3. Bacalao cocinado a baja temperatura con reducción de miel, pasas y piñones
    Una creación con alma mediterránea que sorprendió por su sutileza y equilibrio. La dulzura de la miel y las pasas se fundía con la delicadeza del pescado, mientras que el “Tronat Blanc” de la D.O. Empordà, elaborado con Garnacha Blanca, aportaba un contrapunto cítrico y afrutado. Este maridaje fue uno de los más celebrados de la noche.

  4. Taco 4 Cadires
    Con un toque informal y divertido, este plato introdujo un punto de sorpresa. El “Taco 4 Cadires”, relleno de sabores potentes y especiados, se maridó con el “Tronat Criança” de la D.O. Empordà, un coupage de Merlot, Garnacha y Cariñena. El vino, con cuerpo y estructura, se mantuvo a la altura de un plato intenso, aportando matices de fruta madura y madera bien integrada.

  5. Tiramisú y cava “I tant Brut Nature Reserva”
    Para cerrar la cena, un clásico reinterpretado. El tiramisú, suave y equilibrado, se acompañó con un cava Brut Nature Reserva de la D.O. Cava, elaborado con el coupage clásico de Macabeo, Xarel·lo y Parellada. Su efervescencia y acidez limpiaron el paladar y ofrecieron un final alegre, perfecto para un menú redondo.

Una experiencia con alma y complicidad

Excelente maridaje de Witty Wines en el 4 Cadires Gastroteca de Ciutadella

El público que llenó el 4 Cadires disfrutó de una velada llena de sabores, historias y buen humor. Albert Franch padre e hijo supieron transmitir la esencia de su proyecto con naturalidad y entusiasmo, estableciendo un diálogo constante con los asistentes y explicando cada detalle de los vinos y su filosofía.

“Witty Wines —recordaron— no es solo una marca de vinos, sino una manera de ver el mundo. Cada sorbo nos recuerda que la vida está hecha para disfrutarla y que los mejores momentos son los que compartimos con quienes amamos.” Esa actitud se reflejó en cada copa y en cada plato, creando un ambiente perfecto entre organizadores y asistentes.

El “tardeo”, colofón final

Como cierre, 4 Cadires ofreció un animado tardeo: un momento de música y conversaciones distendidas para prolongar la velada entre copas y risas, en un ambiente de complicidad y satisfacción donde nadie quería que la noche terminara.

Con este maridaje, 4 Cadires consolida su apuesta por unir cocina y cultura del vino, invitando a vivir la gastronomía como una experiencia completa. Y Witty Wines reafirma su presencia en Menorca con una propuesta que combina calidad, proximidad y alegría mediterránea.

El maridaje de Albert Franch padre e hijo en el gastrobar de Tóbal Caules y Marga Orfila fue mucho más que una cena: fue una celebración del buen vino, la buena cocina y la buena gente. Una experiencia que resume lo que Witty Wines defiende en cada etiqueta: disfrutar de la vida con elegancia, naturalidad y sentido del humor.

Como brindaron al final de la noche:
“Por la vida, por la buena gente y por todo lo mejor que el vino tiene para ofrecer.”


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