Foodies on Menorca
Las fiestas de Navidad se celebraban y se celebran con mucha solemnidad dentro del ámbito de la campesinado menorquín. Antiguamente, los payeses solían bajar el sábado por la tarde-noche desde sus “llocs” (fincas) y solían ir a la Misa del Gallo; después volvían a casa o bien se quedaban a pernoctar en la posada del pueblo.
La mañana de Navidad se hacía la comida en la finca y, por pobre que fuera, no faltaba el caldo de Navidad. Se hacían cocas, se mataba un pollo o un capón, y los más acomodados un pavo o una pava, aunque en muchos lugares lo que se hacía era cordero al horno o un cochinillo. No faltaban los turrones, las neules, las almendras tostadas, los amargos, los rosquillos y la pasta real, según la fortuna de cada cual.
La tarde de Navidad se aprovechaba para bajar al pueblo a visitar a la familia y a ver los belenes, tanto los de las casas particulares como los que había en iglesias y conventos.
Los niños cantaban canciones y villancicos por las calles. Eso sí: después de la comida de Navidad se daban los diners d’anous (aguinaldo), y también los más pequeños y jóvenes los recibían en las casas donde se visitaba a los familiares más cercanos, como los abuelos. Tampoco se dejaba de visitar la casa del señor de la finca.
Quienes se quedaban en la finca, o bien se reunían con gente de fincas cercanas en casa de alguno, y se hacía una pequeña velada donde no faltaban serenatas, con cantos acompañados de guitarras, y algún baile campesino.
Foodies on Menorca
Foodies on Menorca
Leer más
Leer más