Francesc Pons, restaurador: “Debemos ponernos la mano en el pecho y ver cuánto cuesta realmente venir a Menorca”

Francesc Pons, restaurador: “Debemos ponernos la mano en el pecho y ver cuánto cuesta realmente venir a Menorca”

Itziar Lecea / Ciutadella – El gerente de Cas Cònsol, Francesc Pons, ha visto cómo esta temporada alta ha sido complicada. Reservas de última hora, clientes que no repiten, comensales habituales que dejan de reservar… y un ticket medio bastante más bajo que en los últimos tres años. Por otro lado, los costes no dejan de subir, y mantener el negocio se está volviendo difícil para algunos establecimientos. Aun así, la reflexión de Pons es una autocrítica honesta, que abarca no solo al sector de la hostelería, sino a Menorca como destino turístico.

¿Por qué está fallando la temporada en el sector de la restauración?
Pensábamos que teníamos la gallina de los huevos de oro, y no es así. Ni tenemos suficiente infraestructura ni ofrecemos servicios de calidad por los precios que estamos cobrando. Es cierto que el producto ha subido mucho, todo se ha encarecido y eso ha provocado un aumento de precios. Pero conozco hoteles que este año han duplicado el precio de la habitación en un solo año. Los billetes para venir también son muy caros. Y los restauradores debemos ponernos la mano en el pecho porque hemos contribuido a esta subida.

¿Era inevitable el incremento de precios en las cartas?
En nuestro caso, influye la inflación de los productos, pero también el coste del poco personal que tenemos, porque no llega gente de fuera debido a la falta de vivienda. Así que hay que ofrecer sueldos muy altos para poder tener la plantilla adecuada. Los costes de personal están disparados, y el nuevo convenio de hostelería tampoco ayuda. Para mantener una plantilla más o menos estable, me veo obligado a dar entre nueve y diez meses de trabajo a todos. Además, todo el mundo quiere cobrar una parte en negro, lo que complica aún más las cosas. La temporada no es brillante, ni lo será. Deberíamos reflexionar y ofrecer un servicio de calidad, no solo en hostelería.

¿Ha cambiado el tipo de turismo?
El nivel de la gente no es el mismo que otros años. El ticket medio ha bajado bastante. También notamos, por ejemplo, que personas que vienen a pasar el verano porque tienen segunda residencia, y solían venir dos o tres veces por semana desde las urbanizaciones, ahora solo vienen una o ni eso. Y eso se nota, por ejemplo, en el tema del aparcamiento: tenemos cancelaciones de clientes de siempre que se cansan de dar vueltas buscando sitio y finalmente deciden no venir. Pensábamos que siempre iríamos hacia arriba, pero no es así. Muchos establecimientos culpan de la mala temporada a la peatonalización del Born, cuando lo que hay es una temporada floja. Se nota en el nivel del cliente, que ha bajado, mientras nosotros subimos los precios. De todo, además.

¿El precio de la restauración afecta a la llegada de visitantes?
Debemos ponernos la mano en el pecho y ver cuánto cuesta realmente venir a Menorca. Los precios de los vuelos, sin descuento de residente, son prohibitivos. Incluso para personas que tienen casa aquí, y solo deberían gastar en transporte. Conozco el caso de una pareja con chalet, con dinero, que este año se ha ido al Caribe porque les salía más barato hacer un todo incluido que venir a Menorca. También lo vimos en Semana Santa: vinieron muy pocas personas con segunda residencia porque les salía mucho mejor ir a cualquier capital europea que venir a Menorca.

¿Estamos espantando al turista nacional con los precios?
A ver, no es solo el coste de venir de vacaciones a Menorca. También son las dificultades, por ejemplo, para ir a la playa. Muchas no tienen transporte público, y otras las encuentras cerradas desde primera hora. La carretera general es un caos, nunca se ha resuelto, y creo que ya ha quedado obsoleta. No ofrecemos los servicios acordes con los precios que pedimos. Un día de mal tiempo en Ciutadella, ¿qué se puede hacer? ¿Qué alternativas hay? ¿Pasear por el Born? Necesitamos otras infraestructuras que rompan con la dinámica playa-restaurante-playa-restaurante. Alternativas atractivas: espectáculos, cultura, actividades… Lo que tenemos ahora no funciona. Y hay que hacerlo de manera coordinada entre todos los municipios, porque si Ciutadella va por su lado y Mahón por otro, tampoco funciona.

¿Esa coordinación debería liderarla la administración o las empresas?
Creo que deberíamos ponernos todos de acuerdo para mejorar la situación y no ir cada uno por su cuenta, que es lo que ha pasado siempre. No hay consenso entre administración y sector, pero tampoco dentro del mismo sector. Hemos intentado varias veces unirnos más entre los restaurantes y es muy complicado.

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