Foodies on Menorca
Es Mercadal es uno de los pueblos de Menorca donde la gastronomía tradicional sigue especialmente vinculada al comercio de proximidad. Sus calles conservan establecimientos que explican una manera de hacer, de comprar y de elaborar alimentos que forma parte de la identidad culinaria menorquina.
De los siete negocios de Es Mercadal incorporados actualmente al programa «Emblemàtics Balears», tres tienen una relación directa con la gastronomía: Pastisseria Can Pons, Carnisseria i Menjars Febrer y Cas Sucrer. Tres paradas muy diferentes que permiten descubrir el pan y la repostería, los embutidos y comidas tradicionales y una de las grandes casas históricas de la pastelería menorquina.
Una pequeña ruta que se puede hacer tranquilamente a pie y que nos permite conocer Es Mercadal también a través de sus sabores.
La primera parada nos lleva hasta Pastisseria Can Pons, en la calle de Baix, un negocio que hunde sus raíces en el año 1931. La historia comenzó con la familia Pons Mascaró, que después de poner en funcionamiento un molino para moler trigo inició el oficio de panaderos y empezó a elaborar pan en el pueblo de Es Mercadal.
El negocio pasó de padres a hijos durante tres generaciones hasta que, en el año 2000, Pedro Pons Florit y Esperança Pons Pons cedieron el horno a Tolo Pons Salord y Maria José Vinent Millán, actuales propietarios, que comparten apellido con la familia fundadora pero no tienen con ella vinculación familiar directa.
Can Pons es hoy un obrador artesanal dedicado al pan, la pastelería y las elaboraciones tradicionales menorquinas y baleares. Tolo Pons cuenta con las acreditaciones de maestro artesano pastelero, turronero y chocolatero, y la empresa dispone del documento de cualificación artesanal y forma parte de la marca «Pa d’aquí, forn i tradició».
Entre sus especialidades están las ensaimadas, que en 2020 obtuvieron el reconocimiento a la Mejor Ensaimada del Mundo. También encontramos pan artesano, pastas saladas y dulces menorquinas y diferentes elaboraciones de pastelería.
Can Pons combina, además, tradición y formación profesional. Tolo Pons estudió entre 1994 y 1997 en la Escola de Pastisseria del Gremi de Barcelona y ha conseguido diferentes reconocimientos en campeonatos estatales de pastelería.
Otro elemento que convierte Can Pons en una visita especial es el propio edificio del obrador, datado de 1896. En el interior todavía se conserva el antiguo mostrador y diferentes utensilios y máquinas relacionados con la historia del horno, una de las cuales continúa en funcionamiento.
Foodies te recomienda: las ensaimadas son una de las grandes especialidades de la casa, pero vale la pena preguntar también qué pastas dulces y saladas tradicionales menorquinas han elaborado ese día. Una visita ideal para descubrir cómo conviven la repostería de siempre y la pastelería artesana contemporánea.
Carrer de Baix, 8 · Es Mercadal
Tel. 971 154 423
Web: www.can-pons.com
Nuestra segunda parada nos acerca a otra vertiente fundamental de la gastronomía menorquina: la carne, los embutidos y la cocina casera.
La historia de Carnisseria i Menjars Febrer comenzó en 1970, cuando Bartomeu Febrer y Joana Pons, procedentes del mundo del campo, decidieron abrir una carnicería tradicional. Desde el principio elaboraron algunos de los embutidos característicos de Menorca, como la sobrasada, la carn-i-xulla o el camot.
Aquella experiencia previa vinculada al campo resulta especialmente significativa en una isla donde durante muchas generaciones la producción ganadera, las matanzas del cerdo y la elaboración de embutidos formaron parte de la economía doméstica y de la alimentación de las familias.
Cuando Bartomeu y Joana se jubilaron, en 1998, su hijo Joan tomó el relevo del negocio. Había empezado a trabajar con sus padres desde muy joven y hoy es maestro artesano carnicero y artesano elaborador de embutidos. La empresa dispone también del Documento de Cualificación Artesana.
Con la incorporación de su esposa, Isabel Reurer, en el año 2000, el negocio amplió su actividad con una sección de comidas caseras preparadas.
Actualmente siguen trabajando con producto local y elaborando sus propios productos tradicionales, entre los que destacan la sobrasada y la carn-i-xulla. A estos se añaden productos frescos como hamburguesas, salchichas y brochetas, además de la oferta de platos preparados de elaboración propia.
Foodies te recomienda: aprovechar la visita para descubrir los embutidos menorquines de elaboración propia, especialmente la sobrasada y la carn-i-xulla, y preguntar también por los platos caseros del día. Es una buena manera de acercarse a la cocina doméstica menorquina desde un comercio que nace precisamente de la cultura campesina.
Avinguda del Doctor Llansó, 11 · Es Mercadal
Tel. 971 154 163
Si hay una parada que explica buena parte de la historia dulce de Es Mercadal es Cas Sucrer.
Fundada en 1884, esta casa es una de las instituciones históricas de la repostería menorquina y ha mantenido durante más de un siglo una estrecha vinculación con la cultura culinaria de la isla. Durante cuatro generaciones, la familia Villalonga conservó y transmitió recetas y formas de elaboración que han permitido mantener vivo un importante patrimonio gastronómico.
Actualmente el negocio está dirigido por Joan Antoni Gomila, que, aunque no forma parte de la familia por vínculo de sangre, hacía muchos años que trabajaba con los Villalonga. Esta continuidad ha permitido realizar el relevo manteniendo la esencia y el legado de la casa.
Cas Sucrer ocupa desde sus inicios una característica esquina de la plaza de la Constitució, en el centro de Es Mercadal.
En su obrador se elabora diariamente una extensa variedad de repostería artesanal. Ensaimadas, amargos, carquinyols, pastissets, brazos de gitano, tortadas y miniaturas forman parte de un repertorio que permite recorrer buena parte de la tradición dulce menorquina.
Es precisamente esta continuidad entre generaciones, recetas y productos la que convierte Cas Sucrer en mucho más que una pastelería. Es también un espacio de memoria gastronómica, donde muchas de las elaboraciones que antiguamente acompañaban fiestas, celebraciones familiares y fechas señaladas continúan presentes en el mostrador.
Foodies te recomienda: no quedarse solo con la ensaimada. Los amargos, carquinyols y pastissets permiten descubrir diferentes expresiones de la repostería tradicional menorquina. Lo mejor es preguntar qué ha salido del obrador ese día y preparar una pequeña selección para probar.
Plaça de la Constitució, 11 · Es Mercadal
Tel. 971 375 175
Web: cassucrermenorca.com
Pastisseria Can Pons, Carnisseria i Menjars Febrer y Cas Sucrer permiten construir una ruta corta en distancia, pero extraordinariamente rica en historia gastronómica.
Un horno nacido en 1931, una familia de carniceros procedente del campo que inició el negocio en 1970 y una pastelería que mantiene su actividad desde 1884 nos muestran tres caras diferentes de la cultura alimentaria menorquina.
Pan y ensaimadas, sobrasada y carn-i-xulla, amargos, carquinyols y pastissets. Productos que forman parte de la gastronomía de Menorca, pero también familias, oficios y establecimientos que han contribuido a preservarlos.
Para el viajero foodie, recorrer estos comercios es una manera de conocer Es Mercadal más allá de los restaurantes. Porque una parte esencial de la gastronomía de un pueblo continúa viviendo detrás de sus mostradores, dentro de sus obradores y en las manos de las personas que mantienen los oficios.
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