Foodies on Menorca
Dentro de una cazuela de barro sofreiremos los dientes de ajo enteros y sin pelar con aceite de oliva y la hoja de laurel, y cuando empiecen a tomar color añadimos los trozos de conejo bien salpimentados y los sofreímos hasta que estén bien dorados. Los sacamos de la cazuela y los reservamos aparte.
En el mismo aceite ponemos las cebollas cortadas en rodajas muy finas, las salamos y las hacemos cocer a fuego lento removiendo con una cuchara de madera. Cuando las cebollas hayan reducido a la mitad añadimos la copita de vino blanco y dejamos que cueza poco a poco vigilando la cazuela para que la cebolla no se queme ni se pegue; si vemos que la cebolla se bebe el jugo añadimos más vino o vasitos de agua poco a poco.
Si queréis, podéis añadir unas bolas de pimienta negra y un clavo de especia.
Cuando la cebolla se haya fundido y quede como una salsa, añadís los trozos de conejo con el jugo que habrán soltado dentro de la fuente. Tapamos la cazuela y dejamos cocer un cuarto de hora haciendo chup chup.