Biniatzem Productes de la Terra, Premio El Iris de Agricultura y Producto Local

Siscu Juan Plovins, gerente de Biniatzem: “No solo envasamos producto, envasamos la esencia de Menorca”

Biniatzem Productes de la Terra, Premio El Iris de Agricultura y Producto Local

Itziar Lecea/Ciutadella - Con poco más de dos años de trayectoria, Biniatzem Productes de la Terra se ha convertido en una de las iniciativas más dinámicas dentro del sector agroalimentario menorquín. Nacida con la voluntad de conectar directamente el campo con el consumidor, la empresa ha sabido articular un modelo que integra producción, transformación y distribución, situando el producto local en el centro. El Premio El Iris 2025 de Agricultura y Producto Local reconoce esta apuesta y su impacto en el territorio. En un momento en que el sector agrario busca nuevas vías de viabilidad y el turismo demanda autenticidad, proyectos como este adquieren una relevancia especial. Siscu Joan Plovins, responsable de la empresa, explica los orígenes, el funcionamiento y los retos de un modelo que quiere poner en valor el producto menorquín y garantizar su futuro.

¿Qué ha supuesto para vosotros recibir el Premio El Iris en esta categoría?
Ha sido una gran satisfacción. Cuando recibes un premio así, lo primero que piensas es que el trabajo que estás haciendo llega a la gente y se valora. Para nosotros es muy importante, porque somos una empresa joven y todavía estamos en fase de crecimiento. Este tipo de reconocimiento nos da confianza para continuar y nos anima a seguir trabajando con la misma ilusión. Al final, también es una forma de decirnos que el modelo que hemos elegido, centrado en el producto local y en el territorio, tiene sentido y tiene futuro.

¿Cómo nace Biniatzem Productes de la Terra y cuál es la idea inicial del proyecto?
Todo empezó con una idea muy clara de Sebastià Triay y Tònia Amorós: poder abastecer a sus hoteles del grupo Sagitario y apartamentos con producto local. A partir de ahí se empezó a construir el proyecto, y lo que en un principio era una iniciativa interna para dar servicio a sus establecimientos se ha convertido en una empresa con entidad propia. La idea era sencilla pero potente: aprovechar el producto del campo menorquín y hacerlo llegar directamente al consumidor, sin intermediarios innecesarios y garantizando calidad.

En poco tiempo habéis crecido de manera notable. ¿Cómo ha sido esta evolución?
Ha sido un crecimiento bastante rápido. Empezamos con una base pequeña, pero la respuesta de los clientes ha sido muy buena y eso nos ha permitido expandirnos. Al principio trabajábamos sobre todo con los hoteles del mismo grupo, pero poco a poco hemos ido entrando en restaurantes, supermercados y otros canales. La clave ha sido ofrecer un producto de calidad y un servicio fiable. Cuando el cliente queda satisfecho, repite, y eso nos ha ayudado mucho a crecer.

Biniatzem Productes de la Terra, Premio El Iris de Agricultura y Producto Local

El proyecto está muy vinculado a las fincas propias. ¿Qué papel tienen dentro del modelo?
Son fundamentales. Actualmente tenemos cinco fincas: Biniatzem, S’Aranjassa, Son Marc, Son Marquet y Son Tarí. Estas fincas nos proporcionan la mayor parte del producto: carne de ternera, cerdo y cordero, productos de huerta en temporada como los de verano y también queso. Tener esta base propia nos da seguridad y nos permite controlar mejor la calidad del producto desde el origen.

¿Y cuál es exactamente vuestro papel dentro de la cadena?
Nosotros nos encargamos de transformar el producto para que llegue al cliente final en las mejores condiciones. Esto incluye la curación del queso, la preparación de la carne, la elaboración de embutidos y otros procesos. Es un trabajo muy importante porque es lo que aporta valor añadido al producto y lo hace más atractivo para el consumidor.

También trabajáis con otras iniciativas locales.
Sí, por ejemplo con La Payesa, que también forma parte del grupo y nos permite ampliar la gama de productos. Esto nos ayuda a innovar y a ofrecer cosas nuevas, como cremas de queso u otras elaboraciones que se adaptan a las tendencias del mercado.

Más allá del producto, hay una filosofía muy clara detrás del proyecto.
Sí, y es una parte muy importante. Nosotros no solo vendemos producto, envasamos la esencia de Menorca. Cuando una persona compra uno de nuestros productos, no solo compra comida, compra una experiencia, una forma de entender el territorio. El turismo ha cambiado mucho, y ahora la gente quiere conocer el lugar que visita también a través de la gastronomía. Y ahí es donde nosotros podemos aportar mucho.

El proyecto también tiene un componente de apoyo al campo, que lo tiene difícil, y este tipo de iniciativas pueden ayudar a darle salida. Intentamos apoyar a los agricultores y hacer que su producto tenga más valor y llegue a más gente. Tenemos claro que sin ellos no haríamos nada, son la base de todo.

¿Trabajar con producto del campo y de temporada también implica dificultades?
Sí, es un reto constante. El campo depende de muchos factores y no siempre se puede garantizar la misma producción. Hay productos que no podemos cubrir al cien por cien y que tenemos que comprar fuera, como el pollo. Aun así, aproximadamente un 80% de lo que ofrecemos proviene de nuestras fincas, y eso es una cifra muy importante.

El hecho de tener varias fincas os da margen de maniobra.
Exacto. Si una finca no tiene un producto, podemos obtenerlo de otra, lo que nos da mucha flexibilidad y nos permite garantizar el suministro, algo clave cuando trabajas con hoteles y restaurantes.

Biniatzem Productes de la Terra, Premio El Iris de Agricultura y Producto Local

Vuestro modelo también simplifica el trabajo a los clientes.
Sí, esta es una de las grandes ventajas. Agrupamos muchos productos en un solo proveedor. Un hotel puede cubrir hasta el 90% de sus necesidades alimentarias con nosotros, lo que facilita mucho la gestión y, al mismo tiempo, garantiza que el producto sea local.

¿Cómo os organizáis internamente para gestionar este volumen de trabajo?
Actualmente somos seis personas trabajando en la nave del polígono industrial. Tenemos un comercial, dos carniceros y dos personas dedicadas al queso. El trabajo es constante y no nos aburrimos. En verano, además, la demanda aumenta mucho y tenemos que reforzar el equipo. También mantenemos una relación directa con los agricultores. Debemos entender que sin ellos no existiríamos, por lo que la relación es muy estrecha y forma parte de lo que somos como empresa. Somos un puente entre el campo y el consumidor.

¿Os adaptáis a las demandas del mercado?
Sí, siempre escuchamos al cliente. Por ejemplo, hemos hecho quesos y “fogasses” más pequeñas porque una normal no se la suelen llevar. Pero si es más pequeña, sí. Intentamos adaptarnos a lo que pide la gente sin perder nuestra identidad.

¿Cuál es el producto que mejor funciona?
Sin duda, el queso es el producto estrella. Tiene denominación de origen y una gran aceptación, también fuera de Menorca. De hecho, trabajamos bastante con Mallorca, aunque salir fuera de las islas es más complicado.

Biniatzem Productes de la Terra, Premio El Iris de Agricultura y Producto Local

¿Os planteáis expandiros más allá de Baleares?
Sí, es un objetivo a largo plazo. Sabemos que hay mucha competencia, pero queremos intentarlo. Si hemos llegado hasta aquí en poco tiempo, con paciencia podremos llegar más lejos.

¿Cuál es el gran reto de futuro?
Poner en valor el producto local. Que la gente entienda que tiene calidad y que vale lo que cuesta. Menorca tiene un producto muy bueno, y lo que tenemos que hacer es darle el lugar que se merece.

  • Publicitat
    Ràdio Far Menorca
  • Publicidad
    El Iris